¿por qué los olivos en Cazorla?
El olivo está bastante bien adaptado a las condiciones del clima mediterraneo, las temperaturas son muy altas en verano y frías en invierno, y el reparto de la lluvia es irregular, coincidiendo el periodo seco con las altas temperaturas. Además se producen periodos de sequía de hasta 7 años, pero también se sufren lluvias torrenciales e inundaciones. Por otro lado, la lluvia es escasa en muchas áreas. El olivo resiste la sequía más que la encina, y ocupa en el sur de Europa una zona estratégica entre las regiones templadas y los desiertos africanos, constituyendo una auténtica barrera vegetal al avance de la desertización.
El clima mediterráneo condiciona enormemente la producción agraria. El riego soluciona el problema de una pequeña parte de la superficie, pero no hay agua suficiente para toda el área cultivada. Todo ello limita las posibilidades de cultivar muchas especies vegetales que no soportarían estas condiciones tan extremas.
El olivar puede ser considerado un bosque aclarado de acebuche.
El olivar ocupa el lugar más próximo al bosque autóctono, porque alberga la mayor diversidad, el mayor número de especies endémicas, el mayor número de especies mediterráneas y, proporcionalmente, el menor número de especies introducidas.
Ejemplo de olivar tradicional en Cazorla es El Olivar de Tramaya



