Hoy también un turismo "lento" en Cazorla
El movimiento Slow es una corriente cultural que promueve calmar las actividades humanas.
El movimiento Slow se propone tomar el control del tiempo, más que someterse a su tiranía, y encontrar un equilibrio entre la utilización de la tecnología orientada al ahorro del tiempo y tomarse el tiempo necesario para disfrutar de actividades como dar un paseo o compartir una comida con otras personas.
Los defensores del movimiento Slow creen que, aunque la tecnología puede acelerar el trabajo, la comida, etc. las cosas más importantes de la vida no deberían acelerarse.
Hasta hace poco tiempo, era costumbre tomarse un día de descanso porque todas las tiendas estaban cerradas los domingos. Sin embargo, la actual tendencia a trabajar las 24 horas del día, presente en muchas partes del mundo, ha perturbado esa tradición.
En la actualidad, dado que las personas pueden hacer cualquier cosa en cada momento, algunos piensan que deben hacer cosas a todas horas. El movimiento Slow reacciona contra esto mediante la exaltación de los valores de disfrutar y saborear la vida.
En contra de algunas tendencias asociadas al término despacio, los partidarios del movimiento Slow animan a la actividad, más que a la pasividad. El enfoque de este movimiento, por lo tanto, está en ser selectivos en la actuación, y en ser plenamente conscientes de cómo invertimos nuestro tiempo.
Aunque ha existido de diversas formas desde la Revolución Industrial, su popularidad ha crecido considerablemente desde que se estableció en Europa Slow Food y Cittaslow, con iniciativas Slow extendiéndose por Australia y Japón.
En contra de la cultura del Fast Food, el movimiento conocido como Slow Food promueve el disfrute de los productos regionales, comidas tradicionales, cuyos ingrediente en muchas ocasiones se cultivan de forma respetuosa con el medio ambiente.
Promueve también disfrutar de esas comidas en compañía de otros, tan importantes en la cultura andaluza (con nuestra siesta)
Busca defender la diversidad de los cultivos y las materias primas.
Su filosofía es preservar y apoyar modos de vida tradicionales.
En 2004 se reunieron en Turín representantes de comunidades de comida de más de 150 países, bajo el paraguas de la red Terra Madre.
El movimiento Slow aconseja algunos modos de calmar el ajetreo cotidiano:
- Conseguir un hobby tranquilo, como la lectura, escritura, hacer punto, la pintura o la jardinería.
- No pretender hacer todo de una vez: procurar hacer una lavadora al día, en lugar de lavar toda la ropa una vez a la semana, por ejemplo.
- Mirar poco el reloj; los fines de semana, procurar levantarse de la cama respetando los ritmos naturales del sueño, en lugar de ponerse la alarma, y no llevar el reloj encima.
- Hacer la compra en un mercado de productos frescos (de agricultores)
- Preparar una comida para poder sentarse con tranquilidad, y saborearla sin tener encendido el televisor, o leyendo. Disfrutar de la conversación si se come con otras personas, o de la paz que puede dar el comer solo.
- En vacaciones, procurar bajar el ritmo; no intentar llegar a todo lo que nos gustaría ver. Visitar ciudades Slow con restaurantes de comida local donde se pueda comer con tranquilidad.

• Limitar la lista de cosas pendientes; tomarse el tiempo necesario para las personas y actividades con las que se disfruta.- Incluir las partidas de "tresillo" (juego de mesa tradicional en la España del siglo XVIII), en las sobremesas



