La fiesta de la matanza
En casi todas los cortijos se mataban los cerdos que constituirían la base de la alimentación familiar durante el año.

La celebraban en cada cortijo los miembros de la familia más allegados y las personas especializadas en las diversas labores. El matarife iniciaba la matanza propiamente dicha muy temprano , inmediatamente se movía la sangre para que no se cuajara y se hacía la masa de la morcilla. Chamuscado el animal se dejaba enfriar, mientras se almorzaba. Después se abría el cerdo separando las distintas piezas. El despiece y picado se realizaba por la tarde, separando una parte para hacer la masa de chorizo; se salaban los jamones y se adobaban las carnes para los embutidos, al día siguiente se embutian en las tripas.
Andalucia guarda sus costumbres gastronomicas celosamente y las muestra al viajero curioso que está atento a los más minimos detalles.
Recetas que han pasado de generación a ganeración, transmitida exclusivamente de forma oral y han llegado hasta nuestros días inalteradas
La comarca de Cazorla guarda alguna de estas joyas culinarias



